Figura cimera del arte musical cubano, Ernesto Lecuona Casado (La Habana, Cuba 1895 - Tenerife, Islas Canarias 1963), es uno de los compositores más reconocidos internacionalmente.

Autor de obras inolvidables como su serie de danzas para piano, las zarzuelas María La O y El Cafetal, y las famosas Damisela Encantadora y Canto Siboney; obtuvo gran aceptación popular
a partir de la promoción y divulgación de su música, a través de emisoras radiales, compañías discográficas y editoras, canales
de televisión, teatros y producciones cinematográficas.

Sus extraordinarias condiciones como intérprete del piano lo llevaron a ejecutar obras representativas del repertorio universal para este instrumento y a obtener el beneplácito de destacadas personalidades entre las que podemos encontrar a Maurice Ravel, Joaquín Turina, Adolfo Salazar, Joaquín Nin, George Gershwin, entre otros.

Se ha dicho que la obra de otros creadores dejó de ser parte importante dentro de su repertorio para dar lugar a las suyas propias, sin embargo sus habilidades como intérprete e inestimable perfección técnica siguieron destacándose en sus composiciones a través de un estilo singular y bien definido
que incorpora la elaboración de temas afrocubanos e hispanos,
con gran expresividad y un carácter eminentemente de concierto.

Es la totalidad de su trayectoria creativa un legado que lo confirma, a través de todos los tiempos, como un clásico de
la cultura musical iberoamericana.